Is 55, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1¡Sedientos todos, id por agua; los que no tenéis dinero, venid; comprad y comed de balde, vino y leche sin pagar! 2¿A qué gastar en lo que no alimenta y fatigarse por lo que no sacia? Hacedme caso y comeréis bien, disfrutaréis con algo sustancioso. 3Escuchadme y acudid a mí; oíd, y vuestra vida prosperará. Haré con vosotros una alianza eterna: las fieles promesas hechas a David * . 4Le nombré testigo de las naciones, caudillo y legislador de los pueblos. 5Llamarás a un pueblo que no conocías, un pueblo que no te conocía a ti correrá, por amor de Yahvé tu Dios, por el Santo de Israel, que te honra. 6Buscad a Yahvé mientras se deja encontrar; invocad a Yahvé mientras está cercano. 7Que el malvado abandone su conducta, el hombre inicuo sus pensamientos, y se vuelva a Yahvé, el compasivo, a nuestro Dios, generoso en perdón. 8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros proyectos son mis proyectos —oráculo de Yahvé—. 9Pues cuanto se elevan los cielos sobre la tierra, del mismo modo se elevan mis proyectos sobre los vuestros y mis pensamientos sobre los vuestros. 10Del mismo modo que descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá de vacío, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y produzca pan para comer, 11así será la palabra de mi boca: no tornará a mí de vacío, pues realizará lo que me he propuesto y será eficaz en lo que le mande * . 12Con alegría saldréis, conducidos en paz; montes y colinas aclamarán a vuestro paso, y pasaréis entre los aplausos de todos los árboles del campo. 13En lugar del espino crecerá el ciprés; en lugar de la ortiga crecerá el mirto. Será para renombre de Yahvé, para señal eterna e imborrable.