Hch 27, 42-44
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)42Los soldados resolvieron entonces matar a los presos, para que ninguno escapase a nado. 43Pero el centurión, que quería salvar a Pablo, se opuso a su decisión y dio orden de que los que supieran nadar se arrojasen los primeros al agua y ganasen la orilla; 44y que los demás saliesen sobre tablones o sobre los despojos de la nave. De esta forma todos llegamos a tierra sanos y salvos.