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Hch 24, 10-27

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

10Entonces el procurador concedió la palabra a Pablo, que respondió así * : «Yo sé que desde hace muchos años vienes juzgando a esta nación; por eso voy a exponer mi defensa con toda confianza. 11Como tú mismo podrás comprobar, no hace más de doce días que subí a Jerusalén en peregrinación * . 12Y nadie puede decir que me haya encontrado discutiendo con alguien ni alborotando a la gente en el Templo, en las sinagogas o por la ciudad. 13Ni pueden tampoco probarte las cosas de que ahora me acusan. 14«En cambio, te confieso que, según el Camino, que ellos llaman secta, doy culto al Dios de mis antepasados, creo en todo lo que está escrito en la Ley y en los Profetas * 15y tengo en Dios la misma esperanza que éstos tienen * , de que habrá una resurrección, tanto de los justos como de los injustos. 16Por eso, yo también me esfuerzo por tener constantemente una conciencia limpia ante Dios y ante los hombres. 17«Al cabo de muchos años he regresado a traer limosnas a los de mi nación * y a presentar ofrendas * . 18Mientras las ofrecía, me encontraron en el Templo tras haberme purificado, y no precisamente provocando una algarada. 19Pero fueron algunos judíos de Asia... — que son los que debieran presentarse ante ti y acusarme si es que tienen algo contra mí. 20O si no, que digan estos mismos qué crimen hallaron en mí cuando comparecí ante el Sanedrín, 21a no ser este grito que lancé cuando estaba en medio de ellos: ‘Yo soy juzgado hoy ante vosotros por la resurrección de los muertos * ’.» 22Félix, que estaba bien informado en lo referente al Camino, les dio largas diciendo: «Cuando baje el tribuno Lisias decidiré vuestro asunto.» 23Dio entonces al centurión la orden de que custodiase a Pablo, que le dejase tener alguna libertad y que no impidiese que los suyos le asistiesen * . 24Después de unos días vino Félix con su esposa Drusila, que era judía * . Mandó entonces traer a Pablo y le estuvo escuchando acerca de la fe en Cristo Jesús. 25Cuando Pablo empezó a hablarle de la justicia, del dominio propio y del juicio futuro, Félix le interrumpió aterrorizado * : «Por ahora puedes marcharte. Cuando encuentre una oportunidad te mandaré llamar.» 26Félix esperaba, al mismo tiempo, que Pablo le ofreciese dinero; por eso mandaba gente en su busca y conversaba con él con tanta frecuencia. 27Pasados dos años, Félix recibió como sucesor a Porcio Festo * , quien, queriendo congraciarse con los judíos, dejó a Pablo prisionero * .