Hch 20, 7-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7El primer día de la semana * nos hallábamos reunidos para la fracción del pan. Pablo, que debía marchar al día siguiente, disertaba ante ellos y alargó la charla hasta la media noche. 8En la estancia superior, donde estábamos reunidos, había abundantes lámparas. 9Un joven, llamado Eutico, estaba sentado en el borde de la ventana. A medida que Pablo alargaba su discurso, le iba dominando un profundo sueño. Vencido finalmente por el sueño, se cayó del piso tercero abajo. Lo levantaron ya muerto. 10Bajó Pablo, se echó sobre él y, tomándolo en sus brazos, dijo: «No os inquietéis. Todavía sigue con vida.» 11Subió luego, partió el pan y comió; y prolongó su conversación hasta el amanecer. Después se marchó. 12Trajeron entonces al muchacho vivo y se consolaron no poco.