Hch 1, 18-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18Pero, tras haber comprado un campo con el dinero que le dieron por su crimen, cayó de cabeza, reventó por medio y todas sus entrañas se esparcieron. 19Todos los habitantes de Jerusalén se enteraron de lo ocurrido, hasta el punto que llamaron a aquel terreno Haqueldamá, que en su lengua quiere decir ‘Campo de sangre * ’. 20Pues está escrito en el libro de los Salmos: Quede su majada desierta y no haya quien habite en ella . Y también: Que otro ocupe su cargo . 21«Por tanto, es preciso que uno de los hombres que nos acompañaron todo el tiempo que el Señor Jesús convivió con nosotros, 22desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue llevado de entre nosotros al cielo, sea con nosotros testigo de su resurrección.» 23Presentaron * a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y a Matías. 24Entonces oraron así: «Señor, tú que conoces a todos en su interior, muéstranos a cuál de estos dos has elegido 25para que ocupe en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desertó para irse al puesto que le corresponda.» 26Les repartieron las suertes * y le cayó a Matías, que fue agregado al número de los doce apóstoles * .