Heb 6, 7-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7Pensemos que la tierra que recibe frecuentes lluvias y produce buena vegetación para los que la cultivan participa de la bendición de Dios. 8Por el contrario, la que produce espinas y abrojos es desechada; la maldición está cerca y terminará por ser quemada.