Heb 11, 1-40
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1La fe es garantía de lo que se espera y prueba de lo que no se ve * . 2Por ella fueron alabados nuestros mayores. 3Por la fe, sabemos que el universo, tanto lo visible como lo invisible, fue formado por la palabra de Dios * . 4Por la fe, ofreció Abel a Dios un sacrificio mejor que el de Caín. Por ella fue declarado justo y aprobó Dios sus ofrendas . Y por ella, aunque muerto, sigue hablando. 5Por la fe, Henoc fue arrebatado en vida y no experimentó la muerte; y nadie pudo hallarlo, porque lo arrebató Dios . Pero aún antes de su traslado, recibió el testimonio de haber agradado a Dios . 6Ahora bien, sin fe es imposible agradarle, pues el que se acerca a Dios ha de creer que existe y que recompensa a los que le buscan * . 7Por la fe, Noé, advertido de lo que aún no se veía, construyó con religioso temor un arca para salvar a su familia; por la fe, condenó al mundo * y llegó a ser heredero de la justicia según la fe. 8Por la fe, Abrahán * , al ser llamado por Dios, obedeció y salió para el lugar que había de recibir en herencia. Además, salió sin saber a dónde iba. 9Por la fe, peregrinó hacia la Tierra prometida como extranjero, habitando en tiendas, lo mismo que Isaac y Jacob, coherederos de las mismas promesas. 10Es que Abrahán esperaba la ciudad asentada sobre cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 11Por la fe, también Sara recibió vigor para ser madre, aunque estaba fuera de la edad apropiada, pues consideró digno de fe al que le hacía la promesa. 12Por lo cual, también de uno solo y ya marcado por la cercana muerte, nacieron hijos, numerosos como las estrellas del cielo, incontables como la arena de las playas . 13En la fe murieron todos ellos, sin haber conseguido el objeto de las promesas. Las vieron y las saludaron desde lejos, confesando que eran peregrinos y forasteros sobre la tierra . 14Los que así hablan, claramente dan a entender que van en busca de una patria, 15pues, si pensaban en la que habían abandonado, podían volver a ella. 16Por el contrario, aspiraban a una mejor, a la celestial. Por eso Dios no se avergüenza de ser llamado su Dios, pues les tenía preparada una ciudad. 17Por la fe, Abrahán, sometido a la prueba, ofreció a Isaac como ofrenda. Él, que había recibido las promesas, ofrecía a su único hijo , 18respecto del cual se le había dicho: Por Isaac tendrás descendencia . 19Pensaba que poderoso era Dios aun para resucitarlo de entre los muertos. Por eso lo recobró como símbolo * . 20Por la fe, bendijo Isaac el futuro de Jacob y Esaú. 21Por la fe, Jacob, moribundo, bendijo a cada uno de los hijos de José, y se postró apoyado en el extremo de su bastón. 22Por la fe, José, al final de la vida, evocó el éxodo de los israelitas, y dio órdenes respecto de sus huesos. 23Por la fe, Moisés, recién nacido, fue durante tres meses ocultado por sus padres , pues vieron que el niño era hermoso y no temieron el edicto del rey * . 24Por la fe, Moisés, ya adulto , rehusó que lo llamaran hijo de la hija del Faraón, 25y prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar el efímero goce del pecado. 26Consideró que el oprobio de Cristo * era una riqueza mayor que los tesoros de Egipto, porque tenía los ojos puestos en la recompensa. 27Por la fe, salió de Egipto sin temer la ira del rey; se mantuvo firme como si viera al invisible. 28Por la fe, celebró la Pascua e hizo la aspersión de la sangre para que el Exterminador no tocase a sus primogénitos * . 29Por la fe, atravesaron el mar Rojo como por tierra firme; mientras que los egipcios, al intentarlo, se ahogaron. 30Por la fe se derrumbaron los muros de Jericó, después de ser rodeados durante siete días. 31Por la fe, la prostituta Rajab no pereció con los incrédulos, por haber acogido amistosamente a los exploradores. 32¿Y a qué continuar? Me faltaría el tiempo si hubiera de hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas. 33Éstos, por la fe, sometieron reinos, administraron justicia, alcanzaron las promesas y cerraron la boca a los leones; 34apagaron la violencia del fuego, escaparon al filo de la espada, curaron de sus enfermedades, fueron valientes en la guerra y rechazaron ejércitos extranjeros. 35Gracias a ellos, algunas mujeres recobraron resucitados a sus muertos. Unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resurrección mejor; 36otros soportaron la prueba de burlas y azotes, de cadenas y prisiones. 37Fueron apedreados, torturados, aserrados * , muertos a espada; anduvieron errantes, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; se vieron faltos de todo; fueron oprimidos y maltratados. 38Hombres de los que no era digno el mundo anduvieron errantes por desiertos y montañas, por grutas y cavernas. 39Y todos ellos, aunque alabados por su fe, no consiguieron el objeto de las promesas. 40Dios tenía dispuesto algo mejor para nosotros, de modo que no llegaran ellos sin nosotros a la perfección * .