Heb 1, 1-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Muchas veces y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas. 2En estos últimos tiempos * nos ha hablado por medio del Hijo * , a quien instituyó heredero de todo * y por quien también hizo el universo * . 3Él es resplandor de la gloria de Dios e impronta de su sustancia * , y el que sostiene todo con su palabra poderosa. Él, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4con una superioridad sobre los ángeles tanto mayor cuanto más excelente es el nombre que ha heredado. 5En efecto, ¿a qué ángel dijo alguna vez “ Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy” , o también “ Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo”? 6En otro lugar, al presentar a su Primogénito al mundo * , dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios ; 7y de los ángeles dice: Hace de los vientos sus ángeles, y de las llamas de fuego sus ministros * . 8Pero del Hijo afirma: Tu trono, ¡oh Dios!, por los siglos de los siglos ; y también: El cetro de tu realeza * es cetro de equidad . 9Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por eso te ungió, ¡oh Dios!, tu Dios con óleo de alegría entre tus compañeros * . 10También dice: Tú al comienzo, ¡oh Señor!, pusiste los cimientos de la tierra, y obra de tu mano son los cielos . 11Ellos perecerán, mas tú permaneces; todos como un vestido envejecerán ; 12como un manto los enrollarás , como un vestido , y serán cambiados. Pero tú eres el mismo y tus años no tendrán fin . 13¿Y a qué ángel dijo alguna vez “ Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies”? 14¿No son todos ellos espíritus servidores, con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación * ?