Gn 29, 14-20
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)14y Labán le dijo: «En suma, que tú eres hueso mío y carne mía.» Y Jacob se quedó con él un mes cumplido. 15Labán dijo a Jacob: «¿Acaso porque seas pariente mío has de servirme de balde? Indícame cuál será tu salario.» 16Resulta que Labán tenía dos hijas: la mayor se llamaba Lía, y la pequeña, Raquel. 17Los ojos de Lía eran tiernos. Raquel, en cambio, era de bella presencia y de buen ver. 18Jacob estaba enamorado de Raquel. Así pues, dijo: «Te serviré siete años por Raquel, tu hija pequeña.» 19Dijo Labán: «Prefiero dártela a ti que a otro. Quédate conmigo.» 20Sirvió, pues, Jacob por Raquel siete años, que se le antojaron como unos cuantos días, de tanto que la amaba.