Gn 25, 21-34
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)21Isaac suplicó a Yahvé en favor de su mujer, pues era estéril. Yahvé le fue propicio y concibió su mujer Rebeca. 22Pero los hijos se entrechocaban en su seno. Ella se dijo: «Siendo así, ¿para qué vivir * ?» Y fue a consultar a Yahvé * . 23Yahvé le dijo: «Dos pueblos hay en tu vientre, dos naciones que, al salir de tus entrañas, se dividirán. La una oprimirá a la otra; el mayor servirá al pequeño * .» 24Se le cumplieron los días de dar a luz, y resultó que había dos mellizos en su vientre. 25Salió el primero, rubicundo todo él, como una pelliza de zalea, y le llamaron Esaú. 26Después salió su hermano, cuya mano agarraba el talón de Esaú, y se llamó Jacob * . Isaac tenía sesenta años cuando los engendró. 27Crecieron los muchachos. Esaú llegó a ser un cazador experto, un hombre montaraz, y Jacob un hombre muy casero. 28Isaac quería a Esaú, porque le gustaba la caza, y Rebeca quería a Jacob. 29Una vez, Jacob había preparado un guiso. En esto llegó Esaú del campo, agotado. 30Dijo Esaú a Jacob: «Oye, dame a probar de lo rojo, de eso rojo, porque estoy agotado.» —Por eso se le llamó Edom * .— 31Respondió Jacob: «Véndeme ahora mismo tu primogenitura.» 32Contestó Esaú: «Estoy que me muero. ¿Qué me importa la primogenitura?» 33Dijo Jacob: «Júramelo ahora mismo.» Él se lo juró, vendiendo así su primogenitura a Jacob. 34Jacob dio a Esaú pan y el guiso de lentejas. Tras haber comido, se levantó y se fue. Así desdeñó Esaú la primogenitura.