Gn 23, 1-20
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Sara vivió ciento veintisiete años. 2Murió Sara en Quiriat Arbá —que es Hebrón—, en el país de Canaán. Abrahán hizo duelo por Sara y la lloró. 3Dejó después Abrahán a su difunta esposa y fue a hablar con los hijos de Het. Les dijo: 4«Yo soy un simple forastero que reside entre vosotros. Dadme una propiedad sepulcral en vuestro territorio, para poder sepultar a mi difunta cerca de mí.» 5Respondieron los hijos de Het a Abrahán: 6«Escúchanos, señor. Tú eres un prestigioso jeque entre nosotros, así que sepulta a tu difunta en el mejor de nuestros sepulcros. Ninguno de nosotros te negará su sepulcro para que entierres a tu difunta.» 7Abrahán se levantó e hizo una reverencia a los paisanos, a los hijos de Het, 8y les habló en estos términos: «Si estáis de acuerdo en que yo sepulte a mi difunta, escuchadme e interceded por mí ante Efrón, hijo de Sójar, 9para que me dé la cueva de Macpelá, que es suya y que está al borde de su finca. Que me la dé por lo que valga como propiedad sepulcral entre vosotros.» 10Efrón estaba sentado entre los hijos de Het. Respondió, pues, Efrón el hitita a Abrahán, teniendo como testigos a los hijos de Het y a todos los que entraban por la puerta de la ciudad: 11«No, señor, escúchame: te doy la finca y además la cueva que hay en ella. Te la doy en presencia de mis paisanos; sepulta a tu difunta.» 12Abrahán hizo una reverencia a los notables, 13que hacían de testigos, y se dirigió a Efrón con estas palabras: «Aunque venga de ti, quiero que me escuches. Te doy el precio de la finca; acéptamelo y enterraré allí a mi difunta.» 14Respondió Efrón a Abrahán: 15«Señor mío, escúchame: Cuatrocientos siclos de plata por un terreno, ¿qué nos suponen a ti y a mí? Sepulta a tu difunta.» 16Abrahán accedió y pesó a Efrón la plata que éste había pedido, teniendo como testigos a los hijos de Het: cuatrocientos siclos de plata corriente de mercader. 17Así fue como la finca de Efrón que está en Macpelá, frente a Mambré, junto con la cueva que hay en ella y todos los árboles que rodean la finca por todos sus lindes, pasó a ser 18propiedad de Abrahán. Actuaron como testigos los hijos de Het y todos los que entraban por la puerta de la ciudad. 19Después Abrahán sepultó a su mujer Sara en la cueva del campo de Macpelá, frente a Mambré (o sea, Hebrón), en Canaán. 20Así fue como aquel campo y la cueva que hay en él llegaron a ser de Abrahán como propiedad sepulcral, recibida de los hijos de Het.