Gn 2, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Concluyéronse, pues, el cielo y la tierra con todo su aparato, 2El séptimo día Dios dio por concluida la labor que había hecho; puso fin el día séptimo a toda la labor que había hecho. 3Después bendijo Dios el día séptimo y lo santificó * ; porque en él puso fin Dios a toda la obra creadora que había hecho. 4Ésos fueron los orígenes * del cielo y la tierra, cuando fueron creados. Cuando Yahvé Dios hizo la tierra y el cielo, 5no había aún en la tierra arbusto alguno del campo, y ninguna hierba del campo había germinado todavía, pues Yahvé Dios no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre que labrara el suelo. 6Pero un manantial * brotaba de la tierra y regaba toda la superficie del suelo. 7Entonces Yahvé Dios modeló al hombre con polvo del suelo * , e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente * . 8Luego plantó Yahvé Dios un jardín en Edén * , al oriente, donde colocó al hombre que había formado. 9Yahvé Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer, y en medio del jardín, el árbol de la vida * y el árbol de la ciencia del bien y del mal. 10De Edén salía un río que regaba el jardín, y desde allí se repartía en cuatro brazos * . 11Uno se llama Pisón: es el que rodea todo el país de Javilá, donde hay oro. 12El oro de aquel país es fino. Allí se encuentra el bedelio * y el ónice. 13El segundo río se llama Guijón: es el que rodea el país de Cus.