Gál 2, 3-4
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Pues bien, ni siquiera Tito que estaba conmigo, con ser griego, fue obligado a circuncidarse * . 4Y eso que hubo intrusos: falsos hermanos que se infiltraron solapadamente para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús, con el fin de reducirnos a esclavitud.