Ez 3, 4-9
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)4Entonces me dijo: «Hijo de hombre, ve a la casa de Israel y háblales con mis palabras. 5Ten en cuenta que no eres enviado a un pueblo de habla oscura y lengua difícil, sino a la casa de Israel; 6no a pueblos numerosos, de habla oscura y lengua difícil, cuyas palabras no entenderías. Por cierto, si te enviara a ellos, te escucharían. 7Pero la casa de Israel no querrá escucharte, porque no está dispuesta a escucharme a mí, ya que toda la casa de Israel tiene dura cerviz y corazón obstinado. 8Mira, yo endureceré tu rostro como el de ellos, y haré tu frente tan dura como la suya; 9haré tu frente como el diamante, que es más duro que la roca. No les temas, no tengas miedo de ellos (porque son una casa rebelde).»