Ex 8, 1-19
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1[[7:26]] Yahvé dijo a Moisés: «Preséntate al faraón y dile: Esto dice Yahvé: ‘Deja salir a mi pueblo para que me dé culto.’ 2[[7:27]] Si te niegas a dejarlo salir, infestaré de ranas todo tu país. 3[[7:28]] El Río bullirá de ranas; saltarán y entrarán en tu casa, en tu dormitorio y en tu lecho, en las casas de tus servidores y en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas. 4[[7:29]] Las ranas saltarán sobre ti, sobre tu pueblo y sobre tus siervos.» 5[[8:1]] Yahvé dijo a Moisés: «Di a Aarón que extienda su mano con su cayado sobre los canales, sobre los ríos y sobre las lagunas, y que haga que salten las ranas por todo el país de Egipto.» 6[[8:2]] Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto y saltaron las ranas, que cubrieron el país de Egipto. 7[[8:3]] Pero los magos actuaron igual con sus encantamientos: hicieron que las ranas saltasen por el país de Egipto. 8[[8:4]] El faraón llamó a Moisés y a Aarón y les dijo: «Pedid a Yahvé que aparte las ranas de mí y de mi pueblo, y yo dejaré salir al pueblo para que ofrezca sacrificios a Yahvé.» 9[[8:5]] Moisés respondió al faraón: «Dígnate indicarme * cuándo he de rogar por ti, por tus cortesanos y por tu pueblo, para que aparte de ti y de tus casas las ranas, y se queden sólo en el Río.» 10[[8:6]] «Mañana», contestó él. Moisés replicó: «Será conforme a tu palabra, para que sepas que no hay como Yahvé, nuestro Dios. 11[[8:7]] Las ranas se apartarán de ti, de tus casas, de tus cortesanos y de tu pueblo, y quedarán sólo en el Río.» 12[[8:8]] Moisés y Aarón salieron de casa del faraón y Moisés invocó a Yahvé para que apartara las ranas que afligían al faraón. 13[[8:9]] Yahvé hizo lo que Moisés le había pedido y murieron las ranas de las casas, de los patios y de los campos. 14[[8:10]] Las juntaron en montones y el país apestaba. 15[[8:11]] Pero como viera el faraón que le daban un respiro, se obstinó y no les hizo caso, tal como había predicho Yahvé. 16[[8:12]] Yahvé dijo a Moisés: «Di a Aarón que extienda su cayado y que golpee el polvo de la tierra, que se convertirá en mosquitos por todo el país de Egipto.» 17[[8:13]] Así lo hicieron: Aarón extendió su mano con el cayado y golpeó el polvo de la tierra; entonces aparecieron mosquitos, que molestaban a hombres y ganados. Todo el polvo de la tierra se convirtió en mosquitos por todo el país de Egipto. 18[[8:14]] Los magos intentaron con sus encantamientos hacer salir mosquitos, pero no pudieron. Aparecieron, pues, los mosquitos sobre hombres y ganados. 19[[8:15]] Los magos dijeron al faraón: «¡Es el dedo de Dios * !» Pero el faraón continuó obstinado y no les hizo caso, como había dicho Yahvé.