Ex 4, 18-31
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18Moisés regresó a casa de su suegro Jetró y le dijo: «Permíteme volver donde mis hermanos de Egipto para ver si aún viven.» Jetró respondió a Moisés: «Vete en paz.» 19Yahvé dijo a Moisés en Madián: «Anda, vuelve a Egipto, pues han muerto todos los que te buscaban para matarte.» 20Moisés tomó a su mujer y a su hijo * , los montó en el asno y volvió al país de Egipto. Moisés tomó también el cayado de Dios en su mano. 21Yahvé dijo a Moisés: «Cuando vuelvas a Egipto, harás delante del faraón todos los prodigios que te he concedido hacer. Yo endureceré su corazón para que no deje salir al pueblo. 22Dirás al faraón: Esto dice Yahvé: Mi hijo primogénito es Israel. 23Por eso, te digo que dejes salir a mi hijo para que me dé culto. Si te niegas a dejarle salir, yo daré muerte a tu hijo primogénito * .» 24Durante el viaje, en un albergue, Yahvé le salió al encuentro e intentó darle muerte. 25Tomó entonces Seforá un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y tocó las partes de Moisés, diciendo: «Eres mi esposo de sangre.» 26Entonces Yahvé lo soltó. (Ella había dicho «esposo de sangre» por la circuncisión.) 27Yahvé dijo a Aarón: «Vete al desierto al encuentro de Moisés.» Él fue y lo encontró en el monte de Dios, y lo besó. 28Moisés contó a Aarón todo lo que Yahvé le había encomendado y todos los prodigios que le había mandado hacer. 29Moisés y Aarón fueron y reunieron a todos los ancianos de los israelitas. 30Aarón refirió todas las palabras que Yahvé había dicho a Moisés y realizó los prodigios ante el pueblo. 31El pueblo creyó, y al oír * que Yahvé había visitado a los israelitas y había visto su aflicción, se postraron y adoraron.