Ex 32, 19-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)19Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés ardió en ira, arrojó las tablas y las hizo añicos al pie del monte. 20Luego tomó el becerro que habían hecho y lo quemó; lo molió, lo esparció en el agua, y se lo dio a beber a los israelitas * . 21Moisés preguntó a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo para que lo cargues con tan grande culpa?» 22Aarón respondió: «No se encienda la ira de mi señor. Tú sabes que este pueblo es obstinado. 23Me pidieron que les fabricase un dios que les guiase, pues decían que no sabían qué le había sucedido a ese Moisés que los había sacado del país de Egipto. 24Yo les contesté que el que tuviera oro que se desprendiese de él. Ellos se lo quitaron y me lo dieron; yo lo eché al fuego y salió este becerro.» 25Moisés vio que el pueblo estaba desenfrenado, pues Aarón les había permitido entregarse a la idolatría en medio de sus adversarios. 26Entonces Moisés se plantó a la puerta del campamento y exclamó: «¡A mí los de Yahvé!», y se le unieron todos los hijos de Leví.