Ex 22, 2-3
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2[[22:1]] Si un ladrón es sorprendido en el acto y es herido de muerte, no hay delito de sangre. 3[[22:2]] Mas si ya había salido el sol, entonces sí hay delito de sangre. El ladrón debe restituir. Si no tiene con qué, será vendido para restituir por su robo.