Ex 2, 11-25
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11Un día, cuando Moisés ya era mayor * , fue adonde estaban sus hermanos y vio sus duros trabajos. Vio también cómo un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos. 12Miró a uno y a otro lado y, no viendo a nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena. 13Cuando salió al día siguiente, estaban riñendo dos hebreos. Dijo entonces al culpable: «¿Por qué pegas a tu compañero?» 14Él respondió: «¿Quién te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?» Moisés tuvo miedo, pues pensó: «Seguramente la cosa se sabe.» 15Cuando el faraón se enteró de lo sucedido, buscó a Moisés para matarlo. Moisés huyó del faraón y se dirigió al país de Madián * . Una vez allí, se sentó junto a un pozo. 16El sacerdote de Madián * tenía siete hijas, que fueron a sacar agua y llenar los abrevaderos para dar de beber al ganado de su padre. 17Pero vinieron unos pastores y las echaron. Entonces, Moisés se levantó, las defendió y abrevó su ganado. 18Ellas volvieron a casa de su padre Reuel * , que les preguntó: «¿Por qué habéis vuelto hoy tan pronto?» 19Respondieron: «Un egipcio nos ha librado de las manos de los pastores; además nos ha sacado agua y ha abrevado el ganado.» 20Preguntó entonces a sus hijas: «¿Dónde está? ¿Cómo habéis dejado solo a ese hombre? Invitadlo a comer.» 21Moisés aceptó morar con aquel hombre, que le dio a su hija Seforá. 22Ella dio a luz un hijo y Moisés lo llamó Guersón * , pues pensó: «Forastero soy en tierra extraña * .» 23Durante este largo período murió el rey de Egipto. Como los israelitas gemían y se quejaban de su servidumbre, el clamor de su servidumbre subió a Dios. 24Dios escuchó sus gemidos y se acordó de su alianza pactada con Abrahán, Isaac y Jacob. 25Dios se fijó en los israelitas y reconoció... *