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Ex 12, 1-30

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Yahvé dijo a Moisés y a Aarón en el país de Egipto: 2«Este mes * será para vosotros el primero de los meses; será para vosotros el primer mes del año. 3Decid a toda la comunidad de Israel: El día diez de este mes cada uno tomará una res por familia, una res por casa. 4Si la familia es demasiado pequeña para comer la res, que la comparta con el vecino más próximo, teniendo en cuenta el número de personas y la ración que cada cual pueda comer. 5Será una res sin defecto, macho, de un año. La escogeréis entre los corderos o los cabritos. 6La guardaréis hasta el día catorce de este mes; y, congregada toda la comunidad de Israel, la inmolará al atardecer * . 7Tomaréis luego la sangre y untaréis las dos jambas y el dintel de las casas donde la comáis. 8Esa noche comeréis la carne. La comeréis asada al fuego, con ázimos * y con hierbas amargas. 9No comeréis de ella nada crudo ni cocido, sino asado al fuego, con su cabeza, patas y vísceras. 10No dejaréis nada hasta la mañana; pero si sobra algo, al amanecer lo quemaréis * . 11La comeréis con la cintura ceñida, los pies calzados y el bastón en la mano * ; y la comeréis de prisa. Es la Pascua * de Yahvé. 12Esa noche yo pasaré por el país de Egipto y mataré a todos los primogénitos del país de Egipto, de los hombres y de los animales, y haré justicia con todos los dioses de Egipto. Yo, Yahvé. 13La sangre os servirá de señal en las casas donde estéis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo; y no os afectará la plaga exterminadora * , cuando yo hiera al país de Egipto. 14Este día será memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta a Yahvé. Y lo festejaréis de generación en generación, como ley perpetua.» 15«Comeréis panes ázimos durante siete días; desde el primer día retiraréis de vuestras casas la levadura. El que coma pan fermentado, cualquiera de esos siete días, será cercenado de Israel. 16El primer día celebraréis una asamblea santa, y lo mismo el día séptimo. En esos días no haréis trabajo alguno, salvo la comida para cada uno. Esto es lo único que podréis hacer. 17Guardaréis la fiesta de los Ázimos, porque ese mismo día saqué yo vuestros ejércitos del país de Egipto. Guardad ese día, de generación en generación, como ley perpetua. 18Comeréis ázimos en el mes primero, desde el día catorce por la tarde hasta el día veintiuno por la tarde. 19Durante siete días no habrá levadura en vuestras casas. El que coma algo fermentado, sea forastero o indígena, será cercenado de la comunidad de Israel. 20No comeréis nada fermentado; en todo lugar donde habitéis, comeréis panes ázimos.» 21Moisés llamó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Escogeos una res por familia e inmolad la pascua. 22Tomad un manojo de hisopo * , mojadlo en la sangre del recipiente y untad el dintel y las dos jambas con la sangre del recipiente. Y que ninguno de vosotros salga por la puerta de su casa hasta la mañana. 23Yahvé pasará para herir a los egipcios, pero, al ver la sangre en el dintel y en las dos jambas, pasará de largo por aquella puerta y no permitirá al Exterminador * entrar en vuestras casas para herir a nadie. 24Observad todo esto como ley perpetua para vosotros y para vuestros hijos. 25Cuando entréis en la tierra que Yahvé os va a dar, como prometió, observaréis este rito. 26Y cuando vuestros hijos os pregunten * por el significado de este rito, 27vosotros responderéis: ‘Es el sacrificio de la Pascua de Yahvé, que pasó de largo por las casas de los israelitas en Egipto hiriendo a los egipcios y preservando, en cambio, nuestras casas.’» Entonces el pueblo se inclinó y se postró. 28Los israelitas fueron e hicieron lo que Yahvé había mandado a Moisés y a Aarón. 29A media noche, Yahvé hirió a todos los primogénitos del país de Egipto, desde el primogénito del faraón, que se sienta en el trono, hasta el primogénito del preso, que está en la cárcel. Hirió también a todos los primogénitos de los animales. 30Aquella noche se levantó el faraón, sus cortesanos y todos los egipcios, y hubo grandes alaridos en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.