Ef 1, 15-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)15Por eso, también yo, al tener noticia de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestra caridad * para con todos los santos, 16no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mis oraciones. 17Así, pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que os conceda espíritu * de sabiduría y de revelación para conocerle perfectamente, 18que ilumine los ojos de vuestro corazón * para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él, cuál la gloriosa riqueza otorgada por él en herencia a los santos, 19y cuál la soberana grandeza de su poder para con nosotros, los creyentes, conforme a la eficacia de su fuerza poderosa. 20Dios desplegó esta fuerza en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su diestra en los cielos, 21por encima de todo principado, potestad, virtud, dominación * y de todo cuanto tiene nombre, no sólo en este mundo, sino también en el venidero. 22Sometió todo bajo sus pies y le constituyó cabeza suprema de la Iglesia, 23que es su cuerpo, la plenitud del que lo llena todo en todo * .