Dt 33, 1-29
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Ésta es la bendición con la que Moisés, hombre de Dios, bendijo a los israelitas antes de morir. 2Dijo: Ha venido Yahvé del Sinaí * . Para ellos desde Seír se ha levantado, ha brillado desde el monte Parán. Con él las miríadas * de Cades, ley de fuego en su diestra para ellos. 3Tú que amas a los antepasados, todos los santos están en tu mano * . Y ellos, postrados a tus pies, cargados están de tus palabras. 4Una Ley nos señaló Moisés, herencia de la asamblea de Jacob. 5Hubo un rey en Yesurún, cuando se congregaron los jefes del pueblo, todas juntas las tribus de Israel. 6¡Viva Rubén y nunca muera, aunque sean pocos sus nombres * ! 7Para Judá dijo esto: Escucha, Yahvé, la voz de Judá y guíale hacia su pueblo. Sus manos le defenderán y tú serás su auxilio contra sus enemigos. 8Para Leví dijo: Dale a Leví * tus urim y tus tumim al hombre de tu agrado, a quien probaste en Masá, con quien te querellaste en las aguas de Meribá, 9el que dijo de su padre y de su madre: «No los he visto.» El que no reconoce a sus hermanos y a sus hijos desconoce. Pues guardan tu palabra, y tu alianza observan. 10Ellos enseñan tus normas a Jacob y tu Ley a Israel; ofrecen incienso en tu presencia, y perfecto sacrificio en tu altar. 11Bendice, Yahvé, su vigor, y acepta la obra de sus manos. Rompe los lomos a sus adversarios y a sus enemigos, que no se levanten. 12Para Benjamín dijo: Querido de Yahvé, en seguro reposa junto a Él, todos los días le protege, y entre sus hombros mora * . 13Para José dijo: Su tierra es bendita de Yahvé; para él lo mejor de los cielos, el rocío, y del abismo que reposa abajo; 14lo mejor de los frutos del sol, de lo que brota a cada luna, 15las primicias de los montes antiguos, lo mejor de los collados eternos, 16lo mejor de la tierra y cuanto contiene, y el favor del que mora en la Zarza: ¡caiga sobre la cabeza de José, sobre la frente del elegido entre sus hermanos * ! 17Primogénito del toro * , a él la gloria, cuernos de búfalo sus cuernos; con ellos acornea a los pueblos, a todos juntos, hasta los confines de la tierra. Tales son las miríadas de Efraín, tales los millares de Manasés. 18Para Zabulón dijo * : Regocíjate, Zabulón, en tus empresas, y tú, Isacar, en tus tiendas. 19Convocarán a pueblos a la montaña, ofrecerán sacrificios de justicia, pues gustarán la abundancia de los mares y los tesoros ocultos en la arena. 20Para Gad dijo * : ¡Bendito el que ensanche a Gad! Echado está como leona; desgarra un brazo, y hasta una cabeza; 21se ha quedado con las primicias, pues allí la porción de jefe le estaba reservada, y ha venido a la cabeza del pueblo: ha cumplido la justicia de Yahvé y sus juicios con Israel. 22Para Dan dijo: Dan es un cachorro de león, que se lanza desde Basán * . 23Para Neftalí dijo: Neftalí, saciado de favor, colmado de la bendición de Yahvé, Oeste y Mediodía son su posesión * . 24Para Aser dijo: ¡Bendito Aser entre los hijos! Sea el favorito entre sus hermanos, y bañe su pie en aceite. 25Sea tu cerrojo de hierro y de bronce, y tu fuerza dure como tus días * . 26Nadie como el Dios de Yesurún, que cabalga los cielos en tu auxilio, y las nubes, en su majestad. 27El Dios de antaño es tu refugio, debajo de ti están sus brazos eternos. Él expulsa ante ti al enemigo, y dice: ¡Destruye! 28Israel mora en seguro; la fuente de Jacob aparte brota para un país de trigo y vino; hasta sus cielos el rocío destilan. 29Dichoso tú, Israel, ¿quién como tú, pueblo salvado por Yahvé, cuyo escudo es tu auxilio, cuya espada es tu esplendor? Tus enemigos tratarán de engañarte, pero tú hollarás sus espaldas.