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Dt 21, 1-14

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Si en el suelo que Yahvé tu Dios te va a dar en posesión se descubre un hombre muerto, tendido en el campo, sin que se sepa quién lo mató, 2saldrán tus ancianos y tus escribas * y medirán la distancia entre la víctima y las ciudades de alrededor, 3para comprobar cuál es la más próxima al muerto. Los ancianos de esa ciudad que resulte más próxima al muerto tomarán una becerra a la que no se le haya hecho todavía trabajar ni llevar el yugo. 4Los ancianos de esa ciudad bajarán la becerra a un torrente de agua perenne, donde no se haya arado ni se siembre, y allí, en el torrente, romperán la nuca de la becerra. 5Se adelantarán entonces los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos ha elegido Yahvé tu Dios para estar a su servicio y para dar la bendición en el nombre de Yahvé, y conforme a su decisión debe resolverse todo litigio y toda causa de lesiones. 6Todos los ancianos de la ciudad más próxima al hombre muerto se lavarán las manos en el torrente, sobre la becerra desnucada * . 7Y pronunciarán estas palabras: «Nuestras manos no han derramado esa sangre y nuestros ojos no han visto nada. 8Cubre * a tu pueblo Israel, tú Yahvé que lo rescataste, y no dejes que caiga sangre inocente en medio de tu pueblo Israel.» Así quedarán a cubierto de esa sangre, 9y tú harás desaparecer de en medio de ti la sangre inocente, haciendo lo que es justo a los ojos de Yahvé. 10Cuando vayas a la guerra contra tus enemigos, y Yahvé tu Dios los entregue en tus manos y te lleves sus cautivos, 11si ves entre ellos una mujer hermosa, te prendas de ella y quieres tomarla por mujer, 12la llevarás a tu casa. Ella se rapará la cabeza y se cortará las uñas, 13se quitará el vestido de cautiva que llevaba y se quedará en tu casa. Después que haya hecho duelo durante un mes por su padre y su madre, podrás llegarte a ella: serás su marido y ella será tu mujer. 14Si más tarde resulta que ya no la quieres, la dejarás marchar en libertad; pero no podrás venderla por dinero, ni hacerla tu esclava, puesto que la has humillado.