Dn 5, 20-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)20Pero, como se volvió soberbio y arrogante, fue destronado y despojado de su gloria. 21Fue apartado de los hombres y adquirió naturaleza animal; convivió con los asnos salvajes y comió hierba como los toros, con el cuerpo empapado por el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo es el dueño de los reinos humanos y entroniza a quien quiere. 22Pero tú, Baltasar, su hijo, aun sabiendo todo esto, no te has humillado, 23sino que te has rebelado contra el Señor del Cielo y has mandado traer aquí los vasos de su templo, para beber en ellos junto con tus dignatarios, tus mujeres y tus concubinas. Habéis alabado a dioses de plata y oro, de bronce y hierro, de madera y piedra, que ni ven ni oyen ni entienden, pero no has honrado al Dios que tiene en sus manos tu vida y todos tus caminos.