Col 1, 3-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Cuando oramos, damos gracias sin cesar a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, por vosotros, 4pues tenemos noticias de vuestra fe en Cristo Jesús y de la caridad que tenéis con todos los santos. 5Estas virtudes vuestras se fundamentan en la esperanza que os está reservada en los cielos, acerca de la cual fuisteis ya instruidos por la palabra de la verdad, el Evangelio, 6que llegó hasta vosotros. Esta palabra fructifica y crece entre vosotros, lo mismo que en todo el mundo, desde el día en que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en la verdad. 7Así os la enseñó Epafras, nuestro querido consiervo y fiel ministro de Cristo, en lugar nuestro * , 8que nos informó también de vuestro amor en el Espíritu.