Ap 8, 12-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)12Tocó el cuarto ángel... Entonces fueron dañadas la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; la tercera parte de ellos quedó ensombrecida; el día perdió una tercera parte de su claridad, y lo mismo la noche. 13Seguí contemplando la visión. Oí que un águila volaba por lo alto del cielo y decía con voz potente: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las trompetas restantes, de los tres ángeles que van a tocar!»