Ap 15, 1-7
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Luego vi en el cielo otro signo grande y maravilloso: siete ángeles que llevaban siete plagas, las últimas, porque con ellas se consumaba el furor de Dios. 2Contemplé también una especie de mar de cristal mezclado con fuego, y vi a los que habían triunfado sobre la Bestia, sobre su imagen y sobre la cifra de su nombre. Estaban de pie junto al mar de cristal y llevaban las cítaras de Dios. 3Y cantan el cántico de Moisés * , siervo de Dios, y el cántico del Cordero: «Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios Todopoderoso; justo y verdadero es tu proceder, ¡oh Rey de las naciones! 4¿Quién no temerá , Señor, y no glorificará tu nombre? Porque sólo tú eres santo, y todas las naciones vendrán y se postrarán ante ti , porque han quedado de manifiesto tus justos designios.» 5Después de esto vi que se abría en el cielo el Santuario de la Tienda del Testimonio, 6del que salieron los siete ángeles que llevaban las siete plagas. Iban vestidos de lino puro, resplandeciente, y su talle iba ceñido con cinturones de oro. 7Luego, uno de los cuatro Vivientes entregó a los siete ángeles sendas copas de oro llenas del furor de Dios, que vive por los siglos de los siglos.