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Ap 12, 1-17

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Apareció en el cielo un signo sorprendente: una Mujer * vestida de sol, con la luna bajo sus pies y tocada con una corona de doce estrellas. 2Está encinta, y grita por los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz. 3Apareció después otro signo en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, que llevaba sobre sus cabezas siete diademas * . 4Barrió con su cola la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra * . El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto naciera. 5La Mujer dio a luz un Hijo varón * , el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro . Pero su hijo fue arrebatado y llevado hasta Dios y su trono * . 6La Mujer huyó al desierto * , donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada mil doscientos sesenta días. 7Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel * y sus ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, 8pero no vencieron; y no hubo ya en el cielo lugar para ellos. 9El gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado diablo o Satanás, el seductor del mundo entero, fue arrojado a la tierra junto con sus ángeles. 10Oí entonces una voz potente que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. 11Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y al testimonio que dieron de palabra y obra, porque despreciaron su vida ante la muerte. 12Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Pero ay de la tierra y del mar!, porque el diablo ha bajado donde vosotros enormemente enfurecido, sabiendo que le queda poco tiempo.» 13Cuando el Dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la Mujer que había dado a luz al Hijo varón. 14Pero le dieron a la Mujer las dos alas del águila grande para volar al desierto, a su lugar, lejos del Dragón, donde tiene que ser alimentada un tiempo y tiempos y medio tiempo * . 15Entonces el Dragón vomitó de sus fauces como un río de agua, cuando la Mujer escapaba, con intención de arrastrarla con su corriente * . 16Pero la tierra vino en auxilio de la Mujer: la tierra abrió su boca y absorbió el río vomitado de las fauces del Dragón. 17Entonces, despechado contra la Mujer, se fue a luchar contra el resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y se mantienen firmes en el testimonio de Jesús * .