Am 4, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Escuchad esta palabra, vacas de Basán * , que moráis en la montaña de Samaría, las que oprimís a los débiles, las que maltratáis a los pobres, las que decís a vuestros maridos: «¡Trae de beber!» 2El Señor Yahvé ha jurado por su santidad: Mirad, ya se os acerca el tiempo en que seréis izadas con ganchos, y, hasta las últimas, con anzuelos de pescar * . 3Saldréis por brechas una tras otra, y seréis arrojadas al Hermón * —oráculo de Yahvé—. 4¡Id a Betel a rebelaros, multiplicad en Guilgal vuestras rebeldías * ; llevad vuestros sacrificios matutinos, y cada tres días vuestros diezmos * ; 5quemad levadura en acción de gracias, pregonad a voces las ofrendas voluntarias, ya que tanto os gusta, hijos de Israel * ! —oráculo del Señor Yahvé—. 6Yo * incluso os di dientes limpios * en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares; ¡pero no habéis vuelto a mí! —oráculo de Yahvé—. 7Yo incluso os dejé sin lluvia, a tres meses todavía de la siega; hice que lloviera sobre una ciudad, y sobre otra hice que no lloviera; una parcela recibía lluvia, y otra parcela, sin lluvia, se secaba; 8dos, tres ciudades acudían a otra ciudad a beber agua, pero no se saciaban; ¡y no habéis vuelto a mí! —oráculo de Yahvé—. 9Os he herido con tizón y añublo, he secado * vuestras huertas y viñedos; vuestras higueras y olivares los ha devorado la langosta; ¡y no habéis vuelto a mí! —oráculo de Yahvé—. 10Os he enviado una peste, como la peste de Egipto; he matado a espada a vuestros jóvenes, mientras vuestros caballos eran capturados; he hecho subir a vuestras narices el hedor de vuestros campamentos; ¡y no habéis vuelto a mí! —oráculo de Yahvé—. 11Os he destruido, como aquella terrible destrucción de Sodoma y Gomorra * ; habéis quedado como un tizón sacado de un incendio; ¡y no habéis vuelto a mí! —oráculo de Yahvé—. 12Por eso, esto haré contigo, Israel, y porque esto voy a hacerte, prepárate, Israel, a afrontar a tu Dios * . 13Porque él es quien forma los montes y crea el viento, quien descubre al hombre cuál es su pensamiento * , quien hace aurora las tinieblas * y avanza por las alturas de la tierra * : su nombre es Yahvé, Dios Sebaot.