2 Tim 2, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Hijo mío, mantente fuerte en la gracia de Cristo Jesús; 2y cuanto me has oído en presencia de muchos testigos confíalo a hombres fieles, que sean capaces, a su vez, de instruir a otros * . 3Soporta las fatigas conmigo, como un buen soldado de Cristo Jesús. 4Nadie que se dedica a la milicia * se enreda en los negocios de la vida, si quiere complacer al que le ha alistado. 5Y lo mismo el atleta, que no recibe la corona si no ha competido según el reglamento. 6Y el labrador que trabaja es el primero que tiene derecho a percibir los frutos. 7Entiende lo que quiero decirte; seguro que el Señor te hará comprender todo. 8Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, según mi Evangelio. 9Por él estoy sufriendo en la cárcel, como si fuera un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada. 10Así que todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación y la gloria eterna que están en Cristo Jesús. 11Es cierta esta afirmación * : Si hemos muerto con él, también viviremos con él; 12si nos mantenemos firmes, también reinaremos con él; si le negamos, también él nos negará; 13si somos infieles, él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.