2 Sm 3, 28-29
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)28David se enteró de inmediato y dijo: «Limpio estoy yo, y mi reino, ante Yahvé para siempre de la sangre de Abner, hijo de Ner. 29Caiga la culpa sobre Joab y sobre toda su parentela; nunca falte en la familia de Joab quien padezca flujo de sangre, ni leproso, ni quien ande con cachava, ni quien muera a espada, ni quien carezca de pan.»