2 Sm 16, 5-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)5Cuando el rey David llegó a Bajurín, salió de allí un hombre emparentado con la familia de Saúl. Se llamaba Semeí, hijo de Guerá. Mientras avanzaba, iba lanzando maldiciones. 6Tiraba piedras a David y a todo su séquito, mientras éstos y el resto de la gente se colocaban a derecha e izquierda. 7Semeí decía maldiciendo: «Vete, vete, hombre sanguinario y malvado. 8Yahvé te devuelva toda la sangre de la casa de Saúl * , cuyo reino usurpaste. Por eso, Yahvé ha entregado tu reino en manos de tu hijo Absalón. Has caído en tu propia maldad, porque eres un hombre sanguinario.» 9Abisay, hijo de Sarvia, dijo al rey: «¿Por qué ha de maldecir este perro muerto a mi señor el rey? Voy ahora mismo y le corto la cabeza.» 10* Respondió el rey: «¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Deja que maldiga, pues si Yahvé le ha dicho que maldiga a David, ¿quién puede reprocharle lo que hace?» 11Y añadió David a Abisay y a todo su séquito: «Si mi hijo, salido de mis entrañas, busca mi muerte, ¿qué no hará ahora un benjaminita? Dejadle que maldiga, pues se lo ha mandado Yahvé. 12Acaso Yahvé mire mi aflicción y me devuelva bienes por las maldiciones de este día.»