2 Re 7, 3-9
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Cuatro leprosos, que estaban a la entrada de la puerta, se decían: «¿Qué hacemos aquí sentados, esperando la muerte? 4Si decidimos entrar en la ciudad, con el hambre que hay en ella, moriremos allí; y si quedamos aquí, moriremos lo mismo. ¡Venga, pasémonos al campamento de Aram! Si nos dejan vivir, viviremos; y si nos matan, moriremos.» 5Al oscurecer, se pusieron en camino hacia el campamento arameo. Cuando llegaron al límite del campamento, vieron que allí no había nadie. 6Es que Yahvé había hecho oír en el campamento arameo estrépito de carros y caballos, el estrépito de un gran ejército, de modo que se dijeron unos a otros: «El rey de Israel ha pagado a los reyes de los hititas y a los reyes de Egipto * para que vengan contra nosotros.» 7Al anochecer, emprendieron la huida, abandonando sus tiendas, caballos y asnos, el campamento tal como estaba. Huyeron para salvar sus vidas. 8Cuando aquellos leprosos llegaron al límite del campamento, entraron en una tienda, comieron y bebieron. Luego se llevaron de allí plata, oro y vestidos, y fueron a esconderlo. Regresaron y entraron en otra tienda, se llevaron lo que allí había y lo escondieron. 9Entonces se dijeron entre sí: «No está bien lo que hacemos. Hoy es un día de alegría y nosotros estamos callados. Si esperamos hasta la luz de la mañana, se nos tratará como culpables. ¡Venga, vamos a informar al palacio real!»