2 Re 4, 38-41
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)38Eliseo regresó a Guilgal con ocasión de una hambruna en el país. Estando los discípulos de los profetas sentados ante él, dijo a su criado: «Coloca la olla grande y cuece un potaje para los discípulos de los profetas.» 39Uno de ellos, que salió al campo a recoger hierbas comestibles, encontró unas cepas silvestres y arrancó calabazas silvestres * hasta llenar su vestido. Llegó y, sin saber lo que era, las cortó en pedazos en la olla del potaje. 40Lo sirvieron a los hombres para que comieran y, mientras estaban comiendo, comenzaron a dar gritos: «¡Muerte en la olla, hombre de Dios!» Y no podían comer. 41Él dijo: «Traedme harina». La echó en la olla y dijo: «Servidlo a la gente y que coman.» Y no había ya mal alguno en la olla.