2 Pe 3, 8-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)8Pero hay algo, queridos, que no podéis ignorar: que, para el Señor, un día es como mil años, y mil años, como un día . 9No se retrasa el Señor en el cumplimiento de la promesa, como algunos lo suponen; lo que ocurre es que tiene paciencia con vosotros, pues no quiere que algunos perezcan, sino que todos lleguen a la conversión * . 10El Día del Señor llegará como un ladrón. Entonces los cielos se desharán con ruido ensordecedor; los elementos, abrasados, se disolverán; y la tierra y cuanto contiene se consumirá * .