2 Pe 1, 16-21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)16Os hemos enseñado cosas referentes al poder y a la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Para ello no hemos recurrido a fábulas ingeniosas * , pues os hemos hablado después de haber visto con nuestros propios ojos su majestad * . 17Él recibió de Dios Padre honor y gloria, cuando la sublime Gloria le dirigió * esta voz: «Éste es mi Hijo muy amado en quien me complazco.» 18Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo * . 19Contamos también con la firmísima palabra de los profetas * . Hacéis bien en prestarle atención, como si fuera una lámpara que ilumina un lugar oscuro, en espera de que despunte el día y surja en vuestros corazones el lucero de la mañana. 20Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia, 21pues nunca profecía alguna fue fruto de la voluntad humana. Los profetas fueron hombres que hablaban de parte de Dios movidos por el Espíritu Santo * .