2 Cr 9, 17-24
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)17El rey construyó un gran trono de marfil, que revistió de oro finísimo. 18El trono tenía seis gradas y un cordero de oro en el respaldo * , y brazos a uno y otro lado del asiento, con dos leones de pie junto a los brazos. 19Sobre las seis gradas, a uno y otro lado, había doce leones. Nada igual llegó a hacerse para ningún otro reino. 20Todas las copas que usaba el rey Salomón para beber eran de oro, y toda la vajilla de la casa «Bosque del Líbano» era también de oro puro. La plata no se estimaba en nada en tiempo del rey Salomón, 21porque el rey tenía una flota de Tarsis con los hombres de Jirán, y cada tres años venía la flota de allí transportando oro y plata, marfil, monos y pavos reales. 22Así, el rey Salomón sobrepujó a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría. 23Todos los reyes de la tierra querían ver en persona a Salomón para escuchar la sabiduría con la que Dios había dotado su mente. 24Y cada uno de ellos traía su presente: objetos de plata y objetos de oro, vestidos, armas, aromas, caballos y mulos. Así año tras año.