2 Cr 20, 2-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2Llegaron algunos mensajeros, que avisaron a Josafat: «Viene contra ti un gran contingente de tropas de allende el mar, de Edom * . Ya están en Jasasón Tamar, o sea, Engadí.» 3Josafat se atemorizó y se dispuso a recurrir a Yahvé, promulgando un ayuno para todo Judá. 4Los judaítas se congregaron para consultar a Yahvé (llegó gente de todas las ciudades de Judá a suplicar a Yahvé). 5Entonces Josafat, puesto en pie en medio de la asamblea de Judá y de Jerusalén, en el templo de Yahvé, delante del atrio nuevo, 6dijo * : «Yahvé, Dios de nuestros antepasados, ¿no eres tú Dios en el cielo, y no dominas tú en todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano el poder y la fortaleza, sin que nadie pueda resistirte? 7¿No has sido tú, Dios nuestro, el que expulsaste a los habitantes de esta tierra al paso de tu pueblo Israel, y la diste a la posteridad de tu amigo Abrahán para siempre? 8Ellos la han habitado y han edificado un santuario a tu Nombre, pensando: 9‘Si nos sobreviene algún mal, espada, castigo, peste o hambre, nos presentaremos delante de este templo, delante de ti, porque tu Nombre reside en este templo. Clamaremos a ti en nuestra angustia, y tú oirás y nos salvarás.’ 10«Pues aquí están ahora los amonitas, los moabitas y los del monte Seír, a donde no dejaste entrar a Israel cuando salía de la tierra de Egipto, de modo que Israel se apartó de ellos sin destruirlos. 11Mira cómo nos pagan ahora viniendo a echarnos de la heredad que tú nos has legado. 12Dios nuestro, ¿no harás tú justicia con ellos? Pues nosotros no tenemos fuerza contra esta gran multitud que viene contra nosotros y no sabemos qué hacer. Pero nuestros ojos se vuelven hacia ti.»