2 Cor 8, 1-5
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Queremos informaros, hermanos, de los favores que Dios ha otorgado a las iglesias de Macedonia. 2Pues, aunque probados por numerosas tribulaciones, han rebosado de alegría, y su extrema pobreza * ha desbordado en tesoros de generosidad. 3Puedo confirmar que, espontáneamente y según sus posibilidades —incluso por encima de sus posibilidades—, 4nos pedían por favor y con insistencia poder participar en este servicio en bien de los santos. 5Y, superando nuestras esperanzas, se ofrecieron a sí mismos, primero al Señor y luego a nosotros, conforme a la voluntad de Dios.