2 Cor 8, 1-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Queremos informaros, hermanos, de los favores que Dios ha otorgado a las iglesias de Macedonia. 2Pues, aunque probados por numerosas tribulaciones, han rebosado de alegría, y su extrema pobreza * ha desbordado en tesoros de generosidad. 3Puedo confirmar que, espontáneamente y según sus posibilidades —incluso por encima de sus posibilidades—, 4nos pedían por favor y con insistencia poder participar en este servicio en bien de los santos. 5Y, superando nuestras esperanzas, se ofrecieron a sí mismos, primero al Señor y luego a nosotros, conforme a la voluntad de Dios. 6Así que rogamos a Tito que llevara a buen término entre vosotros esta generosa iniciativa, tal como lo había comenzado. 7Sé muy bien que sobresalís en todo: en fe, en palabra, en conocimiento, en preocupación por los demás y en la caridad que os hemos comunicado * . Pues bien, sobresalid también en esta generosa iniciativa. 8No es una orden; sólo quiero comprobar la sinceridad de vuestra caridad, comparándola con la diligencia demostrada por otros. 9Ya conocéis la generosidad * de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza * . 10Os doy un consejo sobre el particular que va con vosotros: ya que desde el año pasado habéis sido los primeros no sólo en hacer la colecta, sino también en tomar la iniciativa, 11ahora llevadla también a cabo, de forma que a vuestra prontitud en la iniciativa corresponda su realización conforme a vuestras posibilidades. 12Pues cuando hay buena voluntad, la dádiva se acoge por lo que el donante tiene, no por lo que no tiene. 13No se trata de que paséis apuros para que otros tengan abundancia, sino de procurar la igualdad. 14Ahora, vuestra abundancia * remedia su necesidad, para que, en otro momento, su abundancia * pueda remediar vuestra necesidad, y así reine la igualdad. 15Como dice la Escritura: El que mucho recogió, no tuvo de más; y el que poco, no tuvo de menos .