2 Cor 2, 1-11
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1En mi interior tomé la decisión de no volver a visitaros, si eso había de causaros tristeza * . 2Porque si yo os entristezco, ¿quién podría alegrarme, sino el que se ha entristecido por mi causa? 3Y si os escribí aquello * , fue para que no me entristeciesen a mi ida precisamente los mismos que deberían procurarme alegría. Pues estaba convencido de que mi alegría y la vuestra deberían coincidir. 4Efectivamente, os escribí tremendamente afligido y con el corazón angustiado; incluso lloré. Pero no lo hice para entristeceros, sino para que os dierais cuenta de lo mucho que os quiero. 5Si alguien me ha causado tristeza, no sólo me la ha causado a mí, sino en cierto sentido —para no exagerar— a todos vosotros. 6Bastante tiene ese tal * con el castigo que le ha impuesto la mayoría. 7Por eso, es mejor que ahora le perdonéis y le animéis, no sea que se hunda en una excesiva tristeza. 8Os suplico, pues, que, por encima de todo, le demostréis el amor que le tenéis. 9Ya antes os escribí con la intención de probaros, por ver si vuestra obediencia era perfecta. 10Así que estoy dispuesto a perdonar a quien vosotros perdonéis. Y si yo perdoné entonces —si había algo que perdonar—, lo hice por vosotros y en presencia de Cristo, 11para no ser engañados por Satanás, pues ya conocemos sus artimañas.