2 Cor 12, 11-21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11¡Aquí me tenéis, diciendo locuras! Pero vosotros me habéis obligado, pues debíais haber hablado elogiosamente de mí, porque en nada he sido inferior a esos «superapóstoles», aunque nada soy. 12Yo cumplí entre vosotros con las características del apóstol: paciencia perfecta en los sufrimientos, signos, prodigios y milagros. 13Entonces, ¿en qué habéis sido inferiores a las demás iglesias? Simplemente en que no os he sido gravoso. ¡Perdonadme semejante agravio * ! 14Mirad, es la tercera vez que estoy a punto de ir a visitaros, y no os seré gravoso, pues no busco vuestras cosas, sino a vosotros. Efectivamente, no corresponde a los hijos ahorrar para los padres, sino a los padres ahorrar para los hijos. 15Por mi parte, muy gustosamente gastaré y me desgastaré por vosotros. Amándoos más * , ¿seré yo menos amado * ? 16Es verdad, en nada os fui gravoso. Pero hay quien dice que me serví de mi astucia para cazaros en una trampa. 17¿Acaso os exploté por alguno de los que os envié? 18Supliqué a Tito y mandé con él al hermano. ¿Os ha explotado acaso Tito? ¿No hemos obrado según el mismo espíritu? ¿No hemos seguido las mismas huellas? 19Estaréis pensando * que hace tiempo que nos estamos justificando ante vosotros. Pero no; estamos hablando delante de Dios, como creyentes en Cristo. Y todo esto, queridos míos, es para vuestro crecimiento personal. 20Pues temo que a mi llegada no os encuentre como yo quisiera; ni me encontréis como quisierais: que haya discordias, envidias, iras, ambiciones, calumnias, murmuraciones, insolencias, desórdenes. 21Temo que en mi próxima visita el Señor me humille por causa vuestra y tenga que llorar por muchos que anteriormente pecaron y no se convirtieron de sus actos de impureza, fornicación y libertinaje.