2 Cor 10, 1-5
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Soy yo, Pablo en persona, quien os suplica por la mansedumbre y la bondad de Cristo; yo, tan humilde cuando os veo cara a cara y tan atrevido con vosotros cuando estoy lejos * . 2Pues os ruego que no me obliguéis a mostrarme atrevido cuando os visite, pues he pensado actuar con audacia contra algunos que consideran que procedemos según meros criterios humanos. 3Es verdad que somos seres humanos, pero no combatimos según esos criterios. 4¡No!, las armas de nuestro combate no son las que usan los hombres, pues, por la causa de Dios * , son capaces de arrasar fortalezas. Deshacemos sofismas 5y cualquier baluarte levantado contra el conocimiento de Dios, y reducimos a cautiverio todo entendimiento, sometiéndolo a Cristo.