1 Tes 3, 1-11
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Así que, no pudiendo soportar esa situación, decidimos quedarnos solos en Atenas 2y enviaros a Timoteo, hermano nuestro y colaborador de Dios * en el Evangelio de Cristo, para que os afianzara en vuestra fe y os diese ánimos, 3de modo que nadie vacile en medio de esos sufimientos. Bien sabéis que esto es lo que nos espera. 4Ya cuando estuvimos con vosotros os predijimos que íbamos a sufrir tribulaciones, y es lo que ha sucedido, como sabéis. 5Por eso también yo, no pudiendo aguantar ya más, le envié para tener noticias de vuestra fe, no fuera que el Tentador * os hubiera tentado y que nuestro trabajo quedara reducido a nada. 6Acaba de llegar de ahí Timoteo, que nos ha traído buenas noticias de vuestra fe y vuestra caridad. Dice además que seguís conservando buen recuerdo de nosotros y que deseáis vernos —como nosotros a vosotros—. 7Así que, hermanos, en medio de todas nuestras congojas y tribulaciones, hemos recibido de vosotros un gran consuelo, al tener noticias de vuestra fe. 8Ahora sí que respiramos tranquilos, al saber que permanecéis firmes en el Señor. 9¿Cómo podremos agradecer a Dios todo el gozo que, por causa vuestra, experimentamos ante Él? 10Noche y día le pedimos insistentemente poder veros personalmente y completar lo que falta a vuestra fe * . 11Que Dios mismo, nuestro Padre y nuestro Señor Jesús orienten nuestros pasos hacia vosotros.