1 Tes 2, 5
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)5Bien sabéis que nunca nos presentamos con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia; Dios es testigo.
5Bien sabéis que nunca nos presentamos con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia; Dios es testigo.