1 Tim 3, 8-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)8También los diáconos deben ser dignos, sin doblez, no dados a beber mucho vino ni a negocios sucios; 9que guarden el misterio de la fe con una conciencia pura. 10Primero se les someterá a prueba y después, si fuesen irreprensibles, serán diáconos. 11Las mujeres * igualmente deben ser dignas, no calumniadoras, sobrias, fieles en todo. 12Los diáconos sean casados una sola vez y gobiernen bien a sus hijos y su propia casa. 13Porque los que ejercen bien el diaconado alcanzan un puesto honroso y grande entereza en la fe de Cristo Jesús.