1 Sm 30, 3-6
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Cuando David y sus hombres llegaron a la ciudad, vieron que estaba incendiada y que sus mujeres, hijos e hijas habían sido llevados. 4David y las tropas que con él estaban alzaron su voz y lloraron hasta quedar sin aliento. 5Habían sido llevadas las dos mujeres de David, Ajinoán de Yizreel y Abigail, mujer de Nabal, de Carmelo. 6David se hallaba en grave apuro, porque la gente hablaba de apedrearlo, pues el alma de todo el pueblo estaba llena de amargura, cada uno por sus hijos y sus hijas. Pero David halló fortaleza en Yahvé su Dios.