1 Sm 27, 1-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1David dijo para sí: «Algún día voy a perecer a manos de Saúl. Estaré a salvo y seguro en tierra de filisteos * . Saúl dejará de perseguirme por todos los términos de Israel y escaparé de sus manos.» 2David se puso en marcha y pasó, con los seiscientos hombres que tenía, a Aquis, hijo de Maoc, rey de Gat. 3David se estableció con Aquis en Gat. Le acompañaron sus hombres, cada cual con su familia. David se llevó a sus dos mujeres: Ajinoán de Yizreel y Abigail, mujer de Nabal, de Carmelo. 4Cuando avisaron a Saúl que David había huido a Gat, dejó de buscarlo. 5Dijo David a Aquis: «Si te he caído bien, asígname un lugar en una de las ciudades del territorio y residiré en ella. ¿Por qué ha de morar tu siervo a tu lado, en la ciudad real?» 6Aquel mismo día Aquis le asignó Sicelag. (Por eso Sicelag * pertenece hasta el día de hoy a los reyes de Judá * .) 7David residió en territorio de los filisteos durante un año y cuatro meses. 8David solía subir con sus hombres a hacer incursiones * contra los guesuritas, los guirzitas y los amalecitas, pues éstos eran los habitantes de la región: desde Telán * hasta Sur y hasta la tierra de Egipto. 9David devastaba el territorio y no dejaba con vida hombre ni mujer; se apoderaba de las ovejas y bueyes, asnos y camellos y vestidos, y regresaba para llevarle todo a Aquis. 10Aquis solía preguntar: «¿Dónde habéis hecho hoy la incursión?», y David respondía: «Contra el Negueb de Judá, o contra el Negueb de Yerajmeel, o contra el Negueb de los quenitas * .» 11David no dejaba llevar a Gat con vida hombres ni mujeres, pues se decía: «No sea que den aviso contra nosotros y digan: ‘Esto ha hecho David.’» De esta forma se comportó David todo el tiempo que moró en territorio de filisteos. 12Aquis confiaba en David, pues pensaba: «Seguramente se ha hecho odioso a su pueblo Israel y será mi servidor para siempre.»