Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

1 Sm 24, 10-17

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

10[[24:11]] Acabas de ver que Yahvé te ha puesto en mis manos en la cueva, y han hablado de matarte, pero te he perdonado, pues me he dicho que no alzaría mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Yahvé. 11[[24:12]] Mira, padre mío, mira la punta de tu manto en mi mano. Si he cortado la punta de tu manto y no te he matado, señal de que no hay en mi conducta maldad ni crimen, ni que he pecado contra ti. Tú, sin embargo, andas poniéndome insidias para quitarme la vida. 12[[24:13]] Que juzgue Yahvé entre los dos y que Yahvé me vengue de ti, pero mi mano no te tocará, 13[[24:14]] pues como dice el antiguo proverbio: De los malos sale malicia, pero mi mano no te tocará * . 14[[24:15]] ¿Contra quién sale el rey de Israel?, ¿a quién estás persiguiendo? A un perro muerto, a una pulga. 15[[24:16]] Que Yahvé juzgue y sentencie entre los dos, que él vea y defienda mi causa y me haga justicia librándome de tu mano.» 16[[24:17]] Cuando David hubo acabado de decir estas palabras a Saúl, dijo éste: «¿Es ésta tu voz, hijo mío David?» Saúl alzó su voz y rompió a llorar, 17[[24:18]] y dijo a David: «Más justo eres tú que yo, pues tú me haces beneficios y yo te devuelvo males.