1 Sm 17, 32-37
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)32Dijo David a Saúl: «Que nadie se acobarde por ése * . Tu siervo irá a combatir con ese filisteo.» 33Dijo Saúl a David: «No puedes ir contra ese filisteo para luchar con él, porque tú eres un niño y él es un soldado desde su juventud.» 34Respondió David a Saúl: «Cuando tu siervo estaba guardando el rebaño de su padre y venía el león o el oso y se llevaba una oveja del rebaño, 35salía tras él, lo golpeaba y se la arrancaba de sus fauces; y si se revolvía contra mí, lo sujetaba por la quijada y lo golpeaba hasta matarlo. 36Tu siervo ha dado muerte a leones y a osos, y ese filisteo incircunciso será como uno de ellos, pues ha retado a las huestes del Dios vivo.» 37Y añadió: «Yahvé, que me ha librado de las garras del león y del oso, me librará de la mano de ese filisteo.» Dijo Saúl a David: «Vete, y que Yahvé sea contigo.»